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La difícil tarea de perder peso

Posiblemente, uno de los procesos más difíciles para el ser humano está en perder peso. Y aunque para ello no hay una fórmula mágica, existe una cantidad innumerable de factores que te van a ayudar o en su defecto, te perjudicarán.

Cada vez son más las personas que se unen al conocido mundo fitness o saludable, donde el ejercicio y la buena alimentación son los protagonistas. En parte, se debe a los estereotipos que lideran al mundo sobre la perfección humana y las características físicas que debe tener.

Pero también tiene que ver con la cantidad de individuos a nivel mundial que, en la actualidad, están sufriendo de obesidad. Es por ello que tenemos distintos métodos para lograr el objetivo de perder peso, desde quirúrgicos hasta naturales.

Hay que tener en cuenta que lo más importante está dentro de nosotros: el metabolismo y la genética. Así que, al conocer a fondo estos dos aspectos, es más factible que los resultados lleguen de una forma más rápida.

Sobre todo, para buscar la estrategia o modalidad ideal que te ayude a perder peso de una forma óptima. Más aún cuando en ellas hay mucho tiempo y dinero invertido, que se podría aprovechar para otras cosas.

Sin embargo la pérdida de peso no sería el único proceso complicado, si desde el punto nutricional y físico hablamos. Para otras personas, aumentarlo también resulta algo complejo y esto podría afectarles en su vida cotidiana.

Perder peso: metabolismo y genética

La Real Academia Española (RAE) define al metabolismo como el “Conjunto de reacciones químicas que efectúan las células de los seres vivos con el fin de sintetizar o degradar sustancias”. Es decir, aquel proceso donde el cuerpo convierte los alimentos que consumimos en energía, teniendo este una importancia muy grande en la vida.

En las plantas ocurre un proceso similar denominado fotosíntesis. Sin embargo el cuerpo humano tiene un mecanismo mucho más complejo. A través de sustancias químicas, convierte los alimentos ingeridos en aminoácidos (si son proteínas), ácidos grasos (si son grasas) y glucosa o azúcares simples (si son hidratos de carbono).

Problemas en el metabolismo podrían generar distintas enfermedades como diabetes, hipertiroidismo e hipotiroidismo. Afortunadamente, ellas podrían controlarse, pero afectarán directamente en el peso de la persona. Sobre todo las últimas dos.

Asimismo, la genética también tiene un alto porcentaje de influencia en aquellas personas con obesidad o sobrepeso y diversos estudios científicos lo han comprobado. Por lo que es importante informarse bien sobre la salud de nuestros familiares directos, no sólo en cuanto a las diferentes características físicas sino cardíacas, pulmonares e incluso cerebrales.

Una tarea titánica

Así como se indicó en líneas anteriores, existen diferentes formas de perder peso. Hablamos desde ejercicios físicos, el cuidado de la alimentación, operaciones estéticas o suplementos vitamínicos naturales que podrían ayudarte.

Pero también puede ser un arma de doble filo. Como todo proceso en la vida, los resultados pueden llegar a tomar tiempo y muchas personas no están conscientes de ello. Buscan siempre resultados inmediatos, desechando todo el trabajo previamente realizado.

Un ejemplo son las diferentes dietas que, supuestamente, te hacen perder una cantidad determinada de peso en un corto tiempo. O incluso rutinas de ejercicios que podemos leer en cualquier sitio web o que quizá le funcionó a un amigo y a nosotros no nos está haciendo el mismo efecto.

Esto suele generar desmotivación, ansiedad o estrés, que a su vez tendrá un desenlace peor en el cuerpo y en lo que ya se había trabajado, sin tomar en cuenta que todos los organismos y los metabolismos son diferentes.

¿Por qué sucede esto? Todo tiene que ver con la forma y la velocidad en la que tu cuerpo asimile los alimentos. Si tienes un metabolismo lento, serán pocas las calorías que quememos y por ende, acumularemos más grasa y peso en nuestro cuerpo. En caso contrario, cuando el metabolismo es rápido, se procesan mejor los nutrientes y el cuerpo está más activo.

Siempre será recomendable tomar productos que sean de origen natural y además hacer ejercicios físicos que te ayuden a complementarlo. Mientras menos pasemos por el quirófano o utilicemos productos artificiales que te generen resultados más rápidos, nuestro cuerpo más lo agradecerá.

Entonces… ¿Cómo hacer para perder peso?

  • Realizar actividad física

Este es uno de los principales consejos que suelen dar los expertos tanto de la nutrición como también de la actividad física. Realizar algún tipo de deporte, que se adapte a nosotros y nos haga relajarnos, seguramente influirá en nuestro peso y hará que lo rebajemos o en su defecto, lo mantengamos.

Puede ir desde el gimnasio, bailar o incluso caminar todas las mañanas al menos una hora. Esto evitará la retención de líquido en nuestro cuerpo, acumulación de grasa y un buen fluido de la circulación. Todo debe hacerse bajo la supervisión de gente experta, puesto que al tener sobrepeso y obesidad, habrá cosas que serán recomendables no hacerlas.

Pero es importante aclarar que la exigencia física y realizar una cantidad determinada de ejercicio semanal no es la fórmula mágica para poder quitarse esos kilos de más. Muchas veces, pese a que estamos en constante actividad, descuidamos otros factores como la alimentación y por ello no llegamos a la meta que buscamos de bajar de peso.

Asimismo, este tipo de actividades reducirá los niveles de ansiedad o estrés, mismos que en muchos individuos genera más hambre y que seguramente se acostumbró a quitarlos mediante el consumo de ciertos alimentos.

  • La dieta es necesaria, pero sin saltar comidas dejar de comer

Dejar de comer es el peor error que se puede cometer a la hora de querer bajar de peso. Muchas personas asimilan una con otra, sin embargo esto no tiene nada que ver, más bien perjudicará a tu cuerpo y al metabolismo.

Por otra parte, saltarse las comidas es otro de los desaciertos más frecuentes. A veces por falta de tiempo, en otras oportunidades más intensas, por falta de dinero. Pero respetar las horas de las comidas resulta un punto alto en tu nutrición.

Si será importante elegir muy bien qué comidas y alimentos consumir. No a todos les va igual el efecto de cada uno de ellos, pero experimentar con las comidas hará que conozcas mejor tu cuerpo, sea para perder o ganar peso.

En conclusión, una buena dieta no es más que saber y aprender a comer sano. Las frutas, las verduras y hortalizas no deben faltar. Muchos expertos recomiendan dividir el día en cinco partes, ingiriendo alimentos en cada una de ellas, con proporciones acordes a la hora: desayuno y algún snack a mitad de mañana. Almuerzo, merienda y la cena.

  • Dale descanso al cuerpo

Así como es importante realizar actividad física al menos una hora al día y evitar el sedentarismo, también es primordial descansar las horas adecuadas para que tu cuerpo puede reponerse. Debe haber un balance entre una cosa y otra, el exceso de ambas podría producir otros problemas a corto y mediano plazo.

Los expertos recomiendan que los adultos comprendidos entre 26 y 64 años de edad, duerman entre siete y nueve horas al día aproximadamente. Mientras que los adolescentes (14-17 años) hagan lo propio unas 10 horas, aunque no siempre debe cumplirse. Asimismo, las personas cuyas edades van entre 18 y 25, se recomienda el descanso entre 7 y 9 horas.

Los abuelos y personas mayores de 65 años deberán tener un tiempo de sueño aproximado de 7 u 8 horas al día. Esto para considerar que cumple con un período saludable, no obstante este variable casi nunca se cumple.

  • Dedica tiempo a tu salud

En muchas oportunidades, descuidamos la salud por falta de tiempo. Nos enfocamos tanto en el trabajo, que cuando queremos hacer otro tipo de actividades, el cansancio nos consume y dejamos todo para mañana. Esto puede llegar a influir no sólo en el aumento sino en la pérdida de peso.

Pero esto es uno de los principales errores que suelen cometer las personas. Incluso, al tener un día tan agitado y estricto, el estrés puede llegar a absorbernos por completo, generando a su vez otras enfermedades aún mayores. No esperes a pasar un susto para darte cuenta que tú eres lo más importante y la salud es el factor principal para llevar a cabo todos los planes.

Como pudimos ver en este artículo, hay diferentes factores que pueden hacer que aumentes de peso y cuando esto sucede, debemos prestarle atención a las pequeñas señales que el cuerpo nos brinda.

Para mayor información, te dejamos el link de nuestros productos naturales que te ayudarán a perder peso y complementar cada una de estas actividades y tips.

¿Existe el peso ideal?

Un mito importante dentro del mundo de la nutrición está en la existencia de un peso ideal para las personas. Este puede sacarse mediante muchas fórmulas, pero los resultados que aparezcan deben ser tomados única y exclusivamente como una referencia, más no como un hecho verídico al que debes afianzarte. Sobre todo porque existen otros factores a evaluar, más allá de dicho número.

No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene su propio mecanismo. A través de este, pueden determinar y recopilar datos, de forma más certera, sobre los impactos de la obesidad en la población.

La fórmula es la siguiente:

El peso actual en kilogramos, dividido entre el cuadrado de la estatura de dicha persona. El número final de esta operación debe estar en un rango entre 18.5 y 24.9, sólo así podría ser considerado como un peso ideal o normal.

Estando por debajo de 18.5, la persona podría estar sufriendo otro tipo de problemas. Asimismo, estos son las otras posibilidades, en caso de salir un número igual o mayor a 25:

  • 25.0 – 29.9: pre obesidad o sobrepeso.
  • 30.0 – 34.9: obesidad clase 1
  • 35.0 – 39.9: obesidad clase 2
  • Por encima de 40: obesidad clase 3

Los más afectados

Según los datos generados de la web oficial de la OMS, durante el año 2016 más de 1.900 millones de adultos sufrían de sobrepeso y otros 650 millones eran obesos.

Pero una cifra dolorosa es que para dicha fecha, se llegó a conocer que más de 340 millones de niños y adolescentes en edades comprendidas entre 5 y 19 años, sufrían de sobrepeso y obesidad.

Por otra parte, la población femenina resultó ser la más afectada después de haber recopilado los datos. De las 1.900 millones de personas con sobrepeso, un 15% eran mujeres. Mientras que de los 650 millones de obesos, un 40%.

Cabe destacar que, además de la fórmula de la OMS para poder tener una referencia del peso idóneo, también existen otros mecanismos utilizados por los expertos y profesionales.

No obstante, debe quedar muy claro que el hecho de tener unas medidas idóneas en cuanto al peso no significa estar completamente sano. Existen otras medidas importantes, como es el porcentaje de grasa y muscular, a las que hay que prestarle mucha atención.

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